Nota Sobre la Actualidad de nuestra PROFESIÓN, del 9 de Diciembre de 2004

¡¡¡ 42 años después de la Nota de Primera Plana" !!!

Extraída de "Universia Argentina" (El Portal de los Universitarios)

http://www.universia.com.ar/portada/actualidad/noticia_actualidad.jsp?noticia=13621

Argentina: una enfermera cada cuatro médicos

 

No Seamos Cómplices...

No hagamos Silencio.

Nuestro país precisa alrededor de 40.000 enfermeras/os para cubrir las necesidades del sector de la salud. A pesar de una mejora, resulta necesaria una revalorización de la disciplina, es decir, del cuidado de las personas, y de los grupos de la comunidad. La tarea de estos profesionales no puede pasar inadvertida

La necesidad de profesionales de enfermería es una realidad nacional e internacional. "Debemos tener en cuenta que la relación médico-enfermero es un de 1 enfermero por cada 4 médicos, cuando debería ser a la inversa", señala el Licenciado Alejandro Miranda, encargado de la Enseñanza del Área Materno-Infantil de la carrera de Enfermería de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Un estudio del Banco Mundial sugiere que debe haber 4 enfermeras por cada médico. En un análisis sobre la Enfermería en la Región de las Américas realizado en 1992 por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) se indica que Canadá y Estados Unidos presentan una relación de 87 y 95 enfermeras, respectivamente, por cada 10.000 habitantes y que el número triplica al de médicos, mientras que en la Argentina sucede lo contrario. "En nuestro país faltan alrededor de 40.000 enfermeras", agrega la Licenciada Gretel Desmery, Directora Académica de la Escuela de Enfermería de la Universidad Austral.

A pesar de la enorme necesidad de formación de enfermeros, el panorama no resulta tan preocupante. "En los últimos años, la UBA tuvo un promedio de 120 egresados de la carrera de Enfermería Universitaria. Es decir, el ingreso de alumnos está aumentando considerablemente", señala Miranda. "En la última década, la matrícula de estudiantes ha aumentado geométricamente en todas las universidades, considerando, además, que la educación en enfermería ha estado históricamente en el sector público", continúa Desmery.

Si bien es cierta la necesidad de una mayor cantidad de profesionales dedicados al cuidado de los enfermos, la cuestión que también debe analizarse es la calidad de atención que se brinda a los pacientes. Según lo expresado por el Consejo Internacional de Enfermeras (CIE), la calidad y cantidad de cuidados de salud dependen en sumo grado de la disponibilidad de números adecuados de enfermeras con alta competencia científico-técnica, humanística y ético-legal.

Por lo tanto, el problema no sólo se basa sobre una posible cantidad ascendente de enfermeras, sino también, sobre el nivel de profesionalización de quienes trabajan en esta disciplina.

Lejos de ser considerada una mera técnica basada sobre el empirismo, la enfermería ha experimentado un largo proceso de profesionalización. La Escuela de Enfermería de la Universidad Austral es un claro ejemplo de este cambio de enfoque: "la creación de la Escuela surge a partir del análisis de la situación de la salud de la población y de la necesidad de que reciba cuidados a cargo de profesionales centrados en la dignidad de la persona que los recibe", explica Desmery.

Lo propio de esta disciplina es el acto de cuidar. Y no se trata de un cuidado simplemente intuitivo, sino que "requiere de elementos complejos que abarcan conocimientos científicos específicos de la enfermería, capacidad de investigación, potencial de liderazgo y elevado sentido ético y moral", manifiesta Desmery. Por esto, la labor de la enfermería no debe ser desprestigiada ni considerada menor en relación con las actividades del médico. "En la atención de la persona no hay obreros, ni arquitectos, hay un equipo interdisciplinario que cumple su rol de acuerdo con su formación; es como un equipo de fútbol, un delantero no sería goleador si no tuviera una defensa y un arquero", aclara el Miranda. Desmery agrega que "los profesionales deben acompañar al paciente, saber lo que quiere y determinar los mejores cuidados.

El médico diagnostica y trata. Los cuidados de enfermería deben ser una rica interacción entre lo humanístico y lo científico".

De esta manera, en las ciencias médicas, cada uno desde su profesión se complementa. ¿A qué se deben, entonces, los prejuicios asociados a las tareas de la enfermería? Las circunstancias históricas en las que se formó este perfil profesional contribuyeron para que, en principio, la enfermería sea considerada un conocimiento técnico.

De todas maneras, la formación de los nuevos profesionales se realiza en espacios universitarios, de modo que, se supone una jerarquización de la carrera. "Además, la formación de enfermeros no culmina con el título universitario, sino con el de Licenciatura, a través del cual, se accede a cursos de especialización, maestrías y doctorados", explica Miranda.

La tarea de la enfermera se diferencia, entonces, de la actividad médica porque no trata las enfermedades, sino, las respuestas que mantienen incómodo al paciente. "Se trata de un cuidado que se entiende como un fin cuya meta es la protección, el incremento, la preservación de la salud y la dignidad humana", señala Desmery.

Por último, quienes se dediquen a esta disciplina deben contar con un marcado perfil vocacional orientado al servicio, "trabajamos en la promoción de la salud, previniendo la enfermedad y con la persona enferma, atendiéndola de manera holística. En todos sus estamentos bio-psico-social y espiritual desde el nacimiento hasta el adulto mayor", concluye Miranda.

 

 

Análisis  Sobre  los  Recursos  Humanos  en  el  Sector  Salud  en  Argentina

 

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