Al enterarse
del episodio el secretario Moreno decretó el destierro de Atanasio
Duarte diciendo que "... un habitante de Buenos Aires ni ebrio
ni dormido debe tener expresiones contra la libertad de su país";
prohibe todo brindis o aclamación pública a favor de cualquier
funcionario y suprime todos los honores especiales de que gozaban los
miembros de la junta. La pelea entre Moreno y Saavedra estaba desatada.
Moreno preocupado por los sentimientos conservadores que predominaban
en el interior, entendió que la influencia de los diputados que
comenzaban a llegar sería negativa para el desarrollo de la revolución
y se opuso a su incorporación al ejecutivo. triunfó la
posición encabezada por Saavedra y Moreno se vio obligado a renunciar
y a alejarse del país encabezando una misión diplomática
en diciembre de 1810. Murió misteriosamente en alta mar el 4
de marzo de 1811.
Ante la desaparición de Moreno, Saavedra creyó ver fortalecido
su poder. El 5 y 6 de abril los saavedristas Joaquín Campana
y Tomás Grigera movilizaron a los sectores suburbanos hacia la
Plaza de la Victoria con el apoyo de los Patricios, los Pardos y Morenos
contra el sector morenista de la Junta. A las tres de la mañana
entregaron un petitorio en el Cabildo que decía entre otras cosas":
El pueblo de Buenos Aires desengañado a vista de repetidos ejemplos,
de que no sólo se han usurpados sus derechos, sino que se trata
de hacerlos hereditarios en cierta porción de individuos, que
formando una fracción de intriga y cábala, quieren disponer
de la suerte de la Provincias Unidas, esclavizando a las ambiciones
de sus intereses particulares la suerte y la libertad de sus compatriotas":
Se proponían deponer al sector morenista y crear un ejecutivo
fuerte en manos de Saavedra. Pero Saavedra no aceptó el mando
y cuenta en sus memorias "Pedí, supliqué y renuncié
todos mis cargos, incluso el grado e Brigadier" Pero se llegó
a una transacción seguramente sugerida por el Deán Funes:
Vieytes, Rodríguez Peña, Larrea y Azcuénaga marcharían
al destierro y serían reemplazados por tres saavedristas, Campana
entre ellos, el regimiento de la Estrella sería disuelto y su
Jefe, Domingo French confinado, como no podía ser de otra manera
junto a Antonio Beruti. Saavedra continuaría como presidente
de la Junta. Pero el desastre de Huaqui en el Alto Perú precipitó
las cosas. Saavedra debió marchar al Norte a fines de agosto
de 1811 y su ausencia fue aprovechada por sus adversarios. A los ocho
días de haber llegado a Salta se le hizo saber su separación
del ejército y de la presidencia de la junta, y se le ordenó
entregar las tropas a Don Juan Martín de Pueyrredón. El
sector morenista recupera el control de la situación y crea un
nuevo poder ejecutivo: el Triunvirato.
El 6 de diciembre de 1811 los patricios se sublevaron en defensa de
su antiguo jefe. Piden que vuelva Saavedra y que renuncie el coronel
Belgrano, designado como nuevo comandante del regimiento.
El triunvirato arma una doble estrategia, por un lado negociar y por
otro rodear el cuartel para intervenir en cualquier momento. Hubo varios
mediadores entre ellos Juan José Castelli, el orador de la revolución,
que estaba arrestado en el propio cuartel tras haber sido sometido a
juicio por la derrota del Desaguadero. También medió el
vehemente adversario de Castelli en el debate del Cabildo Abierto del
22 de mayo, el Obispo de Buenos Aires Benito Lue y Riega y el Obispo
de Córdoba, Rodrigo de Orellana. Pero todo fue inútil,
los Patricios se mantenían firmes en sus demandas.
Uno de los amotinados, el soldado de origen inglés Richard Nonfres
en un rapto de exaltación comenzó a proferir insultos
y disparó un cañonazo contra las tropas que estaban apostadas
frente al regimiento. Cuenta Domingo Matheu que "...un maldito
inglés, soldado del cuerpo, pegó fuego a un obús
cargado a metralla y mató a uno e hirió a seis".
La respuesta no tardó en llegar. El saldo del combate fue de
8 muertos y 35 heridos. Pero Rivadavia y el Triunvirato no iban a dejar
las cosas así. Instruyeron un proceso sumario. Por "razones
de seguridad" fueron expulsados los diputados del interior. El
Deán Funes fue detenido sospechado de complicidad con los rebeldes.
Los implicados negaron durante el juicio toda intención política
y recordaron sus planteos iniciales. Pero nadie les creyó y en
la sentencia se hablaba de un "movimiento popular que se tramaba"
A veinte de los implicados se los condenó a cumplir penas que
iban de cuatro a diez años de prisión en Martín
García. Once sargentos, cabos y soldados fueron fusilados a las
ocho de la mañana del 10 de diciembre de 1811 y sus cuerpos colgados
en la Plaza de la Victoria "para la expectación pública".
Entre los muertos estaba el inglés Ricardo Nonfres, quizás
el autor del primer disparo de una guerra civil que iba a durar casi
60 años.
Esta derrota selló la suerte de Saavedra. con rumbo a Salta con
el objetivo de reorganizar el ejército del Norte tras la derrota
de Huaqui.
Se intentó confinarlo en San Juan, pero, alertado a tiempo, Saavedra
cruzó la cordillera de los Andes y arribó a Chile acompañado
por su hijo Agustín de 10 años. En 1814 decidió
volver a la patria ante la cercanía de los ejércitos realistas
que amenazaban Coquimbo. Mientras volvía a cruzar la cordillera,
su esposa Doña Saturnina Otárola apela al gobernador intendente
de Cuyo, José de San Martín para lograr el reingreso de
su marido. San Martín accedió fijándole residencia
en San Juan. Saavedra fue enviado escoltado hacia Buenos Aires para
estar presente en el juicio que se había iniciado y tras la revolución
del 15 de abril de 1815, el Cabildo le devolvió su grado militar.
Sin embargo al asumir el poder Alvarez Thomas el cargo de Director Supremo
lo conminó a abandonar Buenos Aires e instalarse en Arrecifes.
En 1818 el Congreso Constituyente puso término a las causas en
su contra y el director Pueyrredón dictó un decreto confiriéndole
el empleo de brigadier general de los ejércitos de la Nación,
con una antigüedad retroactiva al 14 de enero de 1811.A fines de
ese año fue designado Jefe de Estado Mayor, en reemplazo del
general Antonio González Balcarce, que había marchado
a incorporarse al ejército libertador de Chile. Desempeñando
ese cargo inspeccionó las tropas en Santa Fe, Martín García
y en Luján y concretó negociaciones de paz con los indios
ranqueles.
Durante el período de la anarquía se retiró a Montevideo,
de donde regresó al constituirse el gobierno de Martín
Rodríguez, en octubre de 1820. En 1822 se le otorgó el
retiro absoluto del ejército. Siendo ya un anciano ofreció
sus servicios en ocasión de la guerra con el Brasil. El gobierno,
por medio del ministro de guerra, Coronel Marcos Balcarce, le hizo saber
que agradecía el ofrecimiento y que, llegado el caso, sería
aceptado con la consideración que se debía a su avanzada
edad. Murió en Buenos Aires el 29 de marzo de 1829. En Diciembre
de ese año el gobernador de Buenos Aires, Juan José Viamonte,
trasladó los restos de Saavedra a la Recoleta y le brindó
un homenaje. En el decreto decía: "El primer comandante
de Patricios, el primer presidente de un gobierno patrio, pudo sólo
quedar olvidado en su fallecimiento por las circunstancias calamitosas
en que el país se hallaba; pero después que ellas han
terminado, sería una ingratitud negar al ciudadano tan eminente
el tributo de honor debido a su mérito y a una vida ilustrada
con tantas virtudes que supo consagrar entera al servicio de la patria."