
Dalmacio
Vélez Sarfield
18 de Febrero
de 1801, Santa Rosa de Calamuchita, Provincia de Córdoba
30 de Noviembre de 1875, Buenos Aires
A los 74 años de Edad
Se reconoce
en Vélez Sarsfield a uno de los jurisconsultos más importantes
de toda la historia nacional: su obra fundamental, el Código
Civil,, es hasta hoy una de las normativas básicas del funcionamiento
jurídico del país.
Nacido en una pequeña población cordobesa, Vélez
Sarsfield se educó en el Colegio de los jesuitas y, más
tarde, en la Universidad local, donde, con sólo 22 años,
se doctoró en leyes, además de ser ya un especialista
en otras disciplinas científicas, como las matemáticas
y la cosmografía.
Enseguida, Vélez estudió varios idiomas (ingles, francés
e italiano) y comenzó a actuar en política. A los 25 años
fue designado Secretario del Congreso del año ´26. Ese
año reemplazó a Pedro Agrelo al frente de la Cátedra
de Economía Política, en el Departamento de Derecho de
la Facultad del mismo nombre, de la Universidad de Buenos Aires.
Para esta época, se había especializado en el estudio
de códigos y leyes, el latín, el derecho romano y los
clásicos. En este último campo, por ejemplo, realizó
la traducción de la Eneida.
Con el advenimiento del rosismo, Vélez Sarsfield, que residía
en Buenos Aires, fue desterrado y debió regresar a Córdoba.
Poco después, reconocido por sus conocimientos y su prestigio,
el dictador Rosas le pidió que intercediera ante el caudillo
Estanislao López con el cual firmó un armisticio que significaba
el fin de las disputas entre Buenos Aires y el interior, pero que rápidamente
perdió vigencia. Luego de esta diplomacia, Vélez regresó
a Buenos Aires, donde se dedicó a la abogacía, aunque
los vaivenes de la política lo obligaron pronto a huir a Montevideo.
Entonces, sus bienes fueron confiscados y rematados, incluidas sus obras
más valiosas.
Tiempo después, Rosas le restituyó sus propiedades, en
una muestra del profundo respeto que le inspiraba el jurisconsulto y,
a pesar de que no coincidían en las ideas políticas, en
repetidas ocasiones hubo de consultarlo por cuestiones de límites
y de derecho internacional. Incluso, durante un litigio de poca importancia,
Rosas ofreció a Vélez la posibilidad de dictar sentencia,
a lo que el cordobés declinó, aunque sí ofreció
la redacción de un "Tratado Público Eclesiastico
en Relación al Estado" que, una vez realizado, constituyó
"la única compilación razonada que se ha hecho en
América de nuestro derecho canónico en cuanto al patronato
y nombramiento de funcionarios eclesiásticos", según
las palabras de Sarmiento.
Para entonces, el prestigio de Vélez Sarsfield no conocía
límites en el país, y recibía permanentes muestras
de respeto y admiración. Rosas, por ejemplo, diría que
"el doctor Vélez Sarsfield fue siempre firme, a toda prueba,
en sus vistas y servicios unitarios, según era bien sabido y
conocido, como también su ilustración, saber, prácticas
y estudios en los negocios del Estado."
Luego de la caída de Rosas en Caseros, Vélez Sarsfield
comenzó una intensa actividad política, aun cuando fue
ocasionalmente desterrado y debió dejar Buenos Aires en más
de una ocasión.
Fue elegido Senador y convencional reorganizador del Banco Provincial
de Buenos Aires, asesor de gobierno, Ministro de Relaciones Exteriores
y negociador diplomático entre Buenos Aires y la Confederación,
sucesivamente. Más tarde, Sarmiento lo designó ministro
de Interior. Entonces, se le encargó la redacción de los
códigos de Comercio y Civil, con los cuales su producción
alcanza el momento cumbre. Vélez redactó el Código
de Comercio en colaboración con el jurista uruguayo Eduardo Acevedo,
en una tarea que insumió 10 meses de arduo trabajo. La obra fue
aprobada para el Estado Nacional en 1859 y en 1962 para el Estado de
Buenos Aires.